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perro y gato amigos

perro y gato amigosEl introducir un gato nuevo en un hogar con perro (o al revés) no tiene mucho problema si establecemos una serie de pautas.

Lo más importante es conocer el carácter de cada uno y ser conscientes de que tenemos un animal que es el dueño del territorio y otro que es el invasor.

Todo se encaminará a que el dueño del territorio se sienta menos invadido y el invasor se sienta, cada vez más, como si estuviese en su casa. Todo ello de modo paulatino y sin producirles estrés.

Consideraciones a tener en cuenta dependiendo de la especie.

Los gatos, al no estar acostumbrados a salir de casa, cuando salgan de su territorio se estresarán más que un perro.

Podemos ayudarlos a que vayan conociendo la casa nueva en la distancia con un intercambio de olores.

Para eso traeremos objetos de la casa nueva. Así olerá ya a los habitantes y se irá acostumbrando. Por ejemplo, podemos traer una cuna o una manta del perro que tendrá su olor.

Para que relacione ese olor con algo agradable podemos colocar la cuna con un poco de su comida favorita dentro. Al introducir la cuna desconfiará del olor nuevo pero a la vez tendrá un olor muy agradable para él, su comida.

Este intercambio de olores debe realizarse también con el perro. Debemos llevarle algo que tenga el olor del gato. Se le da a oler y se le premia con la comida que más le guste.

Los gatos deben de tener un lugar para su descanso, situado preferiblemente en un lugar alto. Un lugar en el que ellos saben que allí no se les molestará porque es inaccesible. Si vas a llevar un perro nuevo a tu casa y no tienes este escondrijo para tu gato, debes de crear uno con suficiente antelación. El lugar apropiado es aquel donde no vaya a estar el perro cuando tú no estés en casa.

Ya que estamos hablando de espacios, lo ideal sería que cada animal tuviese su habitación propia y el resto sean habitaciones comunes. Puede suceder que con el tiempo los dos se lleven de maravilla y hasta duerman juntos, pero también debes estar preparado por si resulta que ellos simplemente se toleran y cada uno hace vida individual.

gato y perro en casa

Consideraciones a tener en cuenta dependiendo del propio carácter de cada animal.

Si uno de los dos es muy sociable y está acostumbrado a otras especies, es ideal. O incluso si los dos lo son.

Pero, ¿y si nunca han tenido contacto con la otra especie? Seamos positivos, si nunca han tenido contacto, tampoco han tenido experiencias negativas y es el momento de intentar que se conozcan del modo más placentero posible.

El primer encuentro debe de ser con un animal muy sociable. Es la hora de pedir favores a los amigos.

Si ya tienes perro

Debes buscarte algún amigo con gato cariñoso, de esos que ya se llevan bien con los perros. Es el momento de ir a su casa con el perro y su correa, sentarlo en el salón bien atadito y dejar que el gato se acerque, si es que quiere. Nunca forzar al gato.

Cuidado con dar golosinas en este momento porque lo que nosotros consideramos un premio por buen comportamiento, puede ser que despierte en el perro una competitividad por la comida. No es el momento de descubrirlo.

Si quieres premiarlo, ahora funcionarán mejor las caricias.

Cuando el primer contacto del perro con un gato resulta una buena experiencia, tienes el 50% del recorrido ya hecho.

Solo te queda otro pequeño tramo que recorrer cuando le presentes al nuevo gatito.

Si ya tienes gato

La presentación debería ser en su territorio.

Esta vez tendrás que buscar un amigo que tenga un perro muy socializado con gatos, e invitarlo a tu casa.

Tu amigo tendrá al perro atado y quieto en un lugar. Deja al gato libre y no lo fuerces a visitar al perro. Doy por supuesto que el gato ya debería está acostumbrado a gente desconocida.

Si ya está socializado con gente, la curiosidad hará que se acerque poco a poco.

Si no lo hace, no lo fuerces. Tendrás que invitar a tu amigo más veces :)

como introducir un gato en casa

El gran día de la presentación de perro y gato.

Ya has realizado todas las pautas previas y es la hora de la verdad.

Si introduces un gato nuevo.

Este irá a su habitación, con todas sus cosas, a las que ya está habituado, y en la que tendrá su escondrijo inaccesible.

No lo dejes por toda la casa libre. Se acostumbrará antes, si tiene un territorio nuevo pequeño, como es el caso de una habitación.

A la habitación no podrá entrar el perro. En el momento que veas que el gato está tranquilo y tiene ganas de salir a explorar, puedes abrirle la puerta. El perro estará en un territorio común y atado para que no se mueva hacia el gato.

El periodo de tiempo que pasará hasta que tu gato quiera salir de la habitación de un modo tranquilo es muy variable. Desde unos minutos hasta días, dependiendo de su grado de timidez.

Si introduces un perro nuevo.

También lo llevarás a su habitación sin que salga. Permites a tu gato toda la libertad. Si quiere acercarse a la puerta por propia voluntad comenzarán a olerse y conocerse sin peligro. Nunca fuerces al gato a acercarse.

Lograr que dos especies que no se conocen sean amigos es más fácil de lo que parece, si se tiene paciencia.

Las prisas serán tu mayor enemigo.

No te saltes las pautas y serán grandes compañeros.

Hasta el próximo post.

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